Laura Hidalgo López
Medusa
La
emoción es una agitación del ánimo, un fenómeno mental
transitorio que se acompaña de correlatos vegetativos (rubor, sudor,
lágrimas) y de actos motores más o menos voluntarios o conscientes.
El
contrario, el sentimiento es un estado del ánimo, un fenómeno
duradero, que es difícil de captar en una expresión corporal
definida.
Para
Jean Paul Sartre, la emoción es una conducta irreflexiva que se
caracteriza por una brusca caída en lo mágico. La emoción se
expresa en tres formas distintas. En primer lugar, la emoción tiene
un componente subjetivo, que corresponde a lo que el sujeto siente
(ira, temor, etcétera). En segundo lugar, la emoción se traduce en
una serie, no siempre exactamente igual para todos, de fenómenos
vegetativos controlados sobre todo por el sistema nervioso simpático,
como sudor, rubor, llanto o temblor. En tercer lugar, la postura
corporal, la entonación de la voz y la expresión facial se
modifican en acuerdo con la emoción que se siente.
La
cara en la especie humana alcanza posibilidades expresivas
extraordinarias. Es
de señalar que en la actualidad se sabe algo más de dónde se
perciben en el cerebro los rasgos faciales y los correspondientes
estados emotivos que de cómo aquél elabora las expresiones faciales
correspondientes.
La cara es una puerta
abierta al interior del individuo, porque no existe una información
sensorial, ni un control voluntario, completos de la disposición de
todos sus componentes motores, esto es, de todos los músculos que le
dan forma y expresividad. Por todo ello, el rostro humano es un
vehículo importantísimo de comunicación no verbal.
Para
este trabajo me inspiré en medusa . En
la mitología griega, Medusa era un monstruo ctónico femenino, que
convertía en piedra a aquellos que la miraban fijamente a los ojos.
Fue decapitada por Perseo, quien después usó su cabeza como arma
hasta que se la dio a la diosa Atenea para que la pusiera en su
escudo, la égida. Desde la antigüedad clásica, la imagen de la
cabeza de Medusa aparece representada en el artilugio que aleja el
mal conocido como Gorgoneion.
En
cuanto a la técnica, utilicé una matriz preparada previamente con
buriles para conseguir zonas blancas que estas hace que se vea el
retrato
Esta
técnica me ha resultado muy difícil ya que era muy dura la madera y
poder trabajar con ella era muy complicado.
A
la hora de la estampación me ha sido el trabajo más fácil de
todos. Pero por esta razón me decante por hacer varias pruebas y así
poder decantarme por uno de ellos.

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